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Guarani

Curriculum RegionalizadoEstado El CR del Pueblo Guarani ha sido ARMONIZADO con el C.B.Nº RM

R.M. 685/2012  del 11 de Octubre de 2012

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IPELC - ILC Instituto de Lengua y CulturaDatos Generales

El Instituto de Lengua y Cultura del Pueblo Guarani  fue creado: el 29 de Septiembre del 2013.

Su domicilio esta ubicado en la comunidad de TOKAÑA en yungas de la paz

Datos Tecnicos

Actualmente cuenta con los siguientes tecnicos IPELCs y los ILCs

TEC - IPELC

                  : Jhony Coronado

TEC - ILCs

                  : Alex Zacarias Pedraza

                  : Calixto Arana Pacheco

                  : Fermin Bayanda Robles

NORMAS Y VALORES

 

Las normas y valores en términos conceptual son complementarios, entre el uno y el otro. Es decir, que estos dos responden a un determinado acto de conducta, sea para el bien o mal.

A si como hemos definido de manera general el sentido del término arriba enunciado, desarrollaremos en este caso el concepto de la palabra del significado NORMA. Norma en el sentido de la palabra ayuda a encontrar al individuo una guía o norma que le permita estructurar y comprender la situación en el interaccionar con los demás y no vivir sugestionado por lo que dicen los demás. Por otro lado las norma, nos indica que para la formación de las normas son los valores que juegan un papel especial en la formación de la misma.

En conclusión los valores se pueden conservar a nivel individual, pero sobre esta base se construye las normas y nace la interacción de grupo y en consecuencia, es como dijimos el uno se complementa al otro. Vale decir, que la normas sin el valor, no puede organizarse como norma.

En este caso, los valores son los que inspiran la razón de ser para el funcionamiento de una determinada institución, las normas vienen a ser los manuales de instrucción para el comportamiento de una determinada institución y de las personas, y al mismo tiempo son reglas que se deben seguir como modelo y deben ajustarse a un trabajo o actividad sea cual fuere.

Ahora el valor ¿QUE ES?, el valor se define en creencia estable de algo que es bueno o malo; de algo que es preferible a su contrario. Esta creencia nunca van solas, si no están formados en nuestros psiquismos de manera que forman escala de preferencia relativa. Los valores además de ser universales son pauta que guían nuestras conductas, es un sistema que permite al hombre resolver sus conflictos y tomar decisiones, finalmente los valores son autoestima, son sentimiento de respeto a si mismo y solo de esta forma saber quien es él, y saber lo que quiere en la vida.

En este caso las normas y valores en la cultura Guaraní son expresados en la conducta y disciplina del ser Guaraní. Es decir, que el modo de ser se sustenta en los principios y valores de la cultura y su relación se refleja a través de la oralidad del lenguaje.

El primer principio responde a un mensaje de reflexión constante de unidad, libertad, respeto, amor, reciprocidad.

El segundo principio está referido a vivir el mundo de la paciencia, apoyarse y saber escuchar a los sabios, no olvidarse nunca nuestra historia pasada, y vivir entre nosotros en constante paciencia. Los elementos dichos hacen la convivencia familiar comunitaria.

Las normas y valores son de contenido espiritual, y sobre la base de la espiritualidad se desarrolla, la inteligencia y la sabiduría y a partir de estos elementos son lo que hacen funcionar las reglas o hábitos, que son de trascendencia.

Convivencia Familiar (pauta de crianza) comunitaria y genero

La convivencia familiar es entendido del como se organiza la familia en el hogar, como núcleo familiar y en consecuencia en la proyección comunitaria. La convivencia familiar comunitaria responde al cumplimiento de ciertos hábitos o normas, que son valores morales. Estas normas y valores morales son basados en los principios filosóficos del modo de ser Guarani (EL ÑANDEREKO) que practica la familia en lo cotidiano.

Pautas de Crianza

La pauta de crianza, se refiere a la etapa de atención al niño desde su gestación en el vientre de la madre hasta cumplir las etapas de desarrollo en lo físico, mental y psicológico. Es decir, cuando el adolescente hubiera transitado a la madurez para asumir responsabilidad de manera personal y vivir la vida de forma independiente.

Este hecho es demostrado de la siguiente manera: cuando nace un niño la madre es quien lo acompaña durante los primeros años, en forma más directa que el padre, quién por su mismo rol socio-económico de cazador se mantenía y se mantiene alguna parte del tiempo ausente, sobre todo si se trataba de cacerías colectivas de venados o pecaríes. O en la búsqueda del sustento familiar fuera de la comunidad.

Generalmente la madre amamanta al niño, y lo hace hasta que el mismo se torna relativamente grande (tres o cuatro años).

Por lo general, la pauta de crianza en el mundo Guaraní, también tiene que ver la importancia en la educación de los hijos. En este caso se aplica método muy diferente. Con el método referido no existe el castigo ni la idea de imponer por la fuerza. La idea de castigar a un niño es tan extraña a la mentalidad de los guaraníes, que el caso sería escandaloso y considerado como mala acción.

El Padre guaraní jamás castiga a sus hijos, ni los reprende con palabras muy severas. Por lo contrario, le deja hacer lo que quieran, limitándose a vigilar para que no caigan en peligros, o hagan cosas inconvenientes. Aun en este último caso jamás reprende con severidad, ni les habla fuerte, sino muy suave y cariñosamente explica los inconvenientes y apela a la persuasión y si no lo consigue, insiste siempre con paciencia, sin siquiera hacer una amenaza.

El Rol de los Abuelos en la educación comunitaria

Los ancianos y ancianas, en este contexto juegan un rol importante de reafirmar y complementar los saberes y conocimiento adquirido a lo largo de la vida y la experiencias de vivir en la comunidad, son considerados como un apoyo en la orientación en la educación de la familias y en la comunidad, para que de esta forma la sociedad Guaraní pueda mantener las relaciones de convivencia armónica: En lo personal, con el entorno familiar y por consiguiente la relación armónica con la naturaleza.

El Abuelo también tenía a su cargo llevar adelante el rito de transición de la “Tembeta”, rito que pasaba de la niñez a la adolescencia a los hombres. Era él quien le horadaba el labio inferior del niño, para colocarle la preciada tembeta, símbolo de prestigio de todo hombre; cuando este alcanzaba los 10 ó 12 años de vida. A la mañana siguiente de este ritual, el abuelo llevaba al niño, aun cuando el frió imperaba, para que se bañara para que este se convierta en un verdadero hombre.

Las abuelas eran las encargadas de educar a las madres y abuelas eran las encargadas de educar tanto a niñas/os, pero destinaban más tiempo cuando la niña entraba en la pubertad. El yemondia, rito era practicado cuando se presentaba el primer ciclo menstrual de la adolescentes, pero además, era el rito de pasaje que modificaba de estatus social de la mujer, pues de niña la convertía en una mujer capaz de procrear.

Por otra parte el rol de los ancianos con la educación es de mantener vigente en la práctica las normas y valores practicados por los antepasados del mundo Guaraní. La transmisión de estos conocimiento se realiza mediante el Arakua (sabiduria), a través de cuentos; como son los cuentos de mito, la fabula, leyenda, anécdota y canciones. Por lo general estos conocimientos tienen el rango de contenido místico y son realizados en las noches nocturnas o en horas matinales, instruyendo sobre conducta y valores morales que debían tener los futuros hombres y mujeres del pueblo guaraní.

El fuego es el sitio de las reuniones familiares. En torno a él, los niños aprenden de las conversaciones y las experiencias de los mayores. El momento de ingerir las presas se tornaba en un encuentro entre padres e hijos, como lo era la hora de dormir en la que se colocaban unos sobre otros a un lado del fuego, como para lograr calentarse y brindarse mutuamente con sus cuerpos una temperatura agradable.

El niño aprendía a través de estos hechos, más que a dialogar a escuchar a sus padres y familiares, a compartir el alimento, y el lecho, pues generalmente todos comían de una misma porción que se iban pasando de uno en uno, aunque a veces la madre o el padre extraía pequeños trozos para los niños, sobre todo si estos eran aun relativamente pequeños. Igualmente el lecho constituía un elemento compartido, generalmente se daba a los niños el lugar más próximo al fuego, pero aún así estos debían cambiarse con cierta frecuencia de posición para que los que dormían junto a ellos puedan acomodarse con cierta libertad.

En todas las épocas y en toda la enorme extensión de sus territorios, el verdadero gobierno siempre pertenece a los ancianos. A ellos le corresponde el gobierno espiritual y la vigilancia de la moral y de las costumbres. Sus consejos son continuamente solicitados en caso de emergencia, trabajos o empresas, y mucho más solicitado y apreciado cuando mayor es la edad. Esto constituye al mismo tiempo, otro importante aspecto de la higiene moral. El anciano se siente feliz y digno de ser útil hasta el último día.

Los Roles de Género

Para empezar la palabra GENERO se desprende de la teoría feminista del mundo viejo de Europa, cuyo principal objetivo fue la de sensibilizar a la sociedad de las desigualdades entre hombres y mujeres y conseguir derechos para esta ultima erradicar la violencia de toda índoles contra la mujer.

Es por ello que en termino de descripción este concepto como ejemplo significa, el asumir roles y tareas asociados a la mujer o al hombre que se debe a una sociedad, y no a la diferencia biológica; por otro lado genero es el acceso al derecho equitativo e igualitario, tanto de hombres y mujeres. Es decir, a la remuneración de salarios en igualdad de condición, participar en la vida política, etc. Para terminar con esta teoría ponemos a consideración la conclusión.

Si bien es cierto que esta teoría busca como objetivo la igualdad de derecho y condiciones entre la mujer y el hombre. Nos atrevemos a decir, que este fenómeno de la desigualdad del hombre y la mujer se debe seguramente a varios factores: Un primer factor es, el apartarse de las normas y valores morales del ser humano, el de amarse a si mismo y el amarse a si mismo es también amar la vida y la libertad de este otro ser creador de la naturaleza.

Sin embargo la palabra genero en la cultura Guaraní, es considerada y traducida desde el punto de vista cultural ámbito del modo de ser Guaraní. En este sentido se afirma, que genero se en tiende como el asumir roles y tareas muy diferentes pero en igualdad de condiciones, como es de los hombres y de la mujeres de (genero a genero) y cada uno de estos con roles son definido culturalmente. Así como el género masculino de sexo varón cumple un rol definido para el hogar y familia.

El Rol de Género del Hombre y la Mujer Guaraní en la Historia y en la Actualidad

Antiguamente los niños guaraníes pasaban sus primeros años jugando; pero paulatinamente empiezan a ayudar en pequeñas tareas, acarreando leña, agua, atando los cuidando domésticos, o pescando para el caso de que la comunidad estuviese cerca del río.

Las niñas aprendían de sus madres y abuelas a hilar, tejer, fabricar vasijas de barro, a fermentar la chicha. Todo aprendizaje lo obtenían a través de observación y la imitación de observado. Los más jóvenes acompañaban a sus padres en una excursión de cacería, y de a poco iban aprendiendo las técnicas de cacería. También acompañaban a los padres en el chaco.

Entre las actividades que desarrollaban tanto hombres como mujeres se destacan las siguientes: Caza, pesca, acarrear leña, siembra y cosecha, construcción de viviendas, ganadería, fabricar, lazos, hacer trabajos en maderas, cestería, y trabajos en cuero, etc. Las mujeres ayudaban al hombre en la siembra y la cosecha, además de criar a sus hijos y educarlos, ayuda en la construcción de la vivienda, cocina alimentos derivados del maíz, acarrear agua, tejer en telar, preparación de la chicha, fabricación de cerámicas, y recolección de frutos.

La tradición de la autonomía familiar solo era mantenida, mediante constantes conflictos con el enemigo, estas contiendas erogaban esfuerzos continuos por acrecentar el número de miembros de los integrantes grupales, considerando lo bélico como exigencias de grandes aglutinaciones de hombres y se constante desplazamiento. Por otra parte el mantenimiento óptimo de los niveles de producción del maíz para el consumo y los cuantiosos convites precisaban de las manos de muchos agricultores y mujeres chicheras.

 

Por otro lado el mundo político involucraba a hombres y mujeres de manera distinta. Por su importancia las actividades belicosas ocupaban un ámbito significativo en la organización política, los hombres eran los directamente involucrados en los procesos políticos. Características que aun en nuestros días continúa, aunque el contexto ya no sea el mismo.

La participación de las mujeres en la guerra es poco considerado por la bibliografía histórica. La posibilidad de tomar decisiones de manera directa, parecían ser más factibles cuando ellas llegaban a la tercera edad.

La historiografía habla muy poco de las mujeres como líderes políticos, esto se debe a que estos cargos históricamente eran delegados a los hombres de manera hereditaria, y estrechamente vinculados a lo bélico.

De hecho las mujeres mayores participaban de manera activa en las asambleas comunales; por ejemplo en la consulta organizada por el Mburuvicha Vitupué, para tomar decisiones de grupo frente a las intenciones de ataque del Virrey Toledo.

Respecto al tema Irma Penner en su investigación entre “Maíz y Papeles” menciona: “Hablar de una exclusión histórica de las mujeres o de los hombres de ámbitos importantes de influencia y poder es una temática que se presenta difusa en una sociedad del tipo guaraní, que estaba organizada en familias extensas y matrilocales”

La unión de estos dos últimos elementos ubicaba en una situación de ventaja a las mujeres, ventajas que bajo la influencia “moderna de la familia” reducida han desaparecido. Las familias extensivas, donde las mujeres estaban vinculadas por lazos de consanguinidad que les permitían un gran espacio de influencia sobre el grupo.

Con el arribo del sistema colonial y la sucesiva fragmentación social como consecuencia de la política implementada por entonces, trajo consigo cambios significativos en el ceno de la familia, debilitando la posición que hasta ese momento poseían la mujeres.

La mujer Guaraní en las haciendas

Las haciendas en el territorio guaraní se introdujeron de manera paulatina, siendo la misión la promotora de este nuevo tipo de propiedad sobre la tierra.

La misma representa un sistema con historias particularmente diferentes. Aglutinadas en los departamentos de Chuquisaca, Tarija, y Santa Cruz, generando en su interior comunidades guaraníes, asentados en tierras ajenas, o sea en tierras de hacendados; hace ya varias generaciones que sobreviven bajo un estado de servidumbre, sin tener libertad de poder movilizarse a cualquier parte fuera de la hacienda, y sin derechos a educación, a la salud, a una alimentación, a una vivienda digna, y a una retribución justa por el trabajo que realiza.

El hacendado dueño de la hacienda y de las personas que moran allí, obliga a los hombres y mujeres a trabajar por un pago excesivamente inferior al mínimo estipulado por el gobierno boliviano, materializado en víveres y ropas usadas, que el mismo patrón vende a precios elevados y les descuenta de su paga. Generando así un sistema de deudas del cual los peones quedan atrapados sin poder salir de ellas, creando de esta manera una deuda hereditaria, pasando la misma a los hijos, y nietos.

En la hacienda los hombres y las mujeres mantenían los roles en el trabajo como eran cuando vivían en libertad, con el agregado que se trabajan más horas para el patrón, desde las 5 de la mañana hasta que se pierde el sol.

Pero además de trabajar en el chaco del patrón la mujer continua trabajando cocinando, cuidando a los hijos del patrón, moliendo maíz, haciendo chicha, y además atender y educar a sus hijos. Sobrecargando así sus actividades cotidianas. Sin embargo y pese a todas estas vivencia, y aun encontrándose en esta situación de supervivencia, la mujer se constituye como reproductora social de la cultura guaraní en cautiverio, enseñando su lengua, educando a sus hijos, y transmitiendo los valores culturales, claro que en estos dos últimos también interviene el hombre.

La vida social en la historia guaraní

La familia Para el guaraní, la vida en familia es fundamental. Es impensable que alguien pueda elegir vivir solo, más todavía si se trata de una mujer. Si bien ya no se encuentran las malocas, casas grandes donde vivían hasta 250 personas, miembros de una misma familia, las relaciones entre familias que tienen un grado de parentesco se mantienen importantes. A este nivel, en la socialización de la cultura, las abuelas juegan un rol principal en los consejos. Y en muchas comunidades, las casas de los familiares están cerca las unas de las otras. Y como las mujeres se quedan mayormente en sus casas, se da un grado de intercambio muy fuerte entre las mujeres. El porear es un momento de intercambio en todos los temas que interesa a las mujeres. De hecho, antes, las mujeres tenían más espacios de charla y discusión. Por ejemplo, se encontraban al lavar la ropa al atajado, al ir a buscar agua al pozo. Al mejorar las condiciones de vida y al tener grifos en las comunidades, las mujeres han visto sus condiciones de vida mejorar pero al mismo tiempo, han perdido ciertos espacios de compartir que no han sido reemplazados.

La maternidad es otro valor fundamental de la cultura guaraní. Si bien la esterilidad no es motivo de divorcio o de repudio como en otras culturas, sí es motivo de vergüenza y tristeza. El tener hijos es muy importante, pues le da estatus a la mujer. Las abuelas juegan un rol importante tanto en la familia como a nivel comunal.

Los hijos son una compañía para la madre, especialmente en las comunidades donde los hombres salen mucho a trabajar. Son una ayuda importante en el trabajo de la casa y del chaco y son un apoyo para la vejez. Los hijos son motivo de alegría y orgullo para la mujer. Tener hijos le permite sentirse superior al hombre.

La formación de una nueva pareja

se hace de manera rápida. No existe en la cultura guaraní una época de enamoramiento donde los dos jóvenes empiezan a conocerse y a conocer las familias. Esto significa un cambio en cuanto a la antigua cultura ya que según cuentan los ancianos, el joven que deseaba casarse llevaba a la casa de la joven un montón de leña al patio. Según el montón que recogía el padre, ése era el elegido. Ahora los jóvenes tienen mucha libertad de escoger a su pareja, si bien algunas familias interfieren en la elección. Pero son muy pocos los casos en él que los novios tengan que escaparse para poder juntarse. De hecho los jóvenes se conocen ya y se puede suponer que si deciden juntarse, no es una decisión de un momento. Al principio, la mayor parte de los jóvenes viven en la casa de sus padres, o de la joven o del joven, hasta que el esposo, solo o con la ayuda de la comunidad termine de construir su casa y reciba un chaco para cultivar. Cuando la joven vive en la casa de su suegra, queda como costumbre que tiene que hacer todo lo que le pide su suegra.

El Ser Mujer, desde la niñez, la mujer asume roles reproductivos en la casa. Ayuda en todo a su madre, sobre todo en los trabajos no peligrosos: cuidar a los hermanos menores, asear la casa, buscar agua, ayudar a recoger leña menuda, preparar el almuerzo, lavar ropa. Si los niños varones ayudan en estos trabajos, lo hacen en mucho menor grado y gozan de mayor tiempo libre. Además, a partir de los 6 o 7 años, el varoncito empezará a acompañar a su padre al chaco donde aprenderá las labores agrícolas.

Un momento muy importante en la vida de las mujeres es la menarquia, es decir la primera vez que sangra. Si bien en casi ninguna zona se cumple con el rito del Yemondia sí se siguen dando los consejos, momento donde juegan un rol fundamental las abuelas o ancianas. Hay que recordar que el “ñee”, la palabra es fundamental en la cultura guaraní.

El guaraní es el hombre de la palabra. La palabra es la que crea, que da vida, es la que explica, transmite el conocimiento, y es a través de ella, que se toman las grandes decisiones. Basta ver las asambleas donde pueden hablar día y noche antes de tomar una decisión. De allí la importancia de los consejos a la joven que se está transformando en mujer.

Los consejos que se dan a la joven cuando tiene su primera regla y al joven al momento de hacer su servicio militar. Estos consejos giran alrededor de una buena vida.

Para las mujeres, son:

* No ser floja

* Hacerse respetar por los hombres

* Seguir estudiando

* Ser valiente en los trabajos de la casa y del chaco

* No ser chismosas

* Ser callada

* No juntarse con un hombre casado

* No hacer la loca

* Vivir bien

* No chismear

* No discutir con otras personas

* Pensar antes de hablar * Casarse bien

* Evitar todo chisme sobre su persona

Para los hombres son:

* no ser flojo,

* no emborracharse,

* no ser mujeriego,

* escuchar a sus mayores

Lo que resalta en estos consejos es la importancia de que las mujeres no hablen. En una cultura donde acabamos de ver que la palabra es tan importante, más bien se les enseña a las mujeres a no hablar, o a hablar poco y después de pensarlo muy bien. No se nota esto en los consejos que dan los padres a sus hijos, más bien allí se encuentra valorado el trabajo, la honradez, el respeto a los demás. Esto explica por qué el proceso de participación de las mujeres en la vida de la organización es lento.

Sin embargo, y a primera vista, esto puede parecer una contradicción, las mujeres son las depositarias de la palabra, son las que han mantenido la cultura a pesar de las presiones ejercidas por la sociedad “karai” para su asimilación a través de la escuela, la zafra, el cuartel, etc. Las mujeres guaraníes son orgullosas de su identidad cultural. Creen que si las mujeres se van, se romperá la unidad de la familia y la comunidad. La mujer es la que transmite lo comunitario y cultural en la vida cotidiana. Son parte fundamental de las fiestas pues son las que elaboran la chicha, símbolo de la alegría y el compartir.

En este sentido, son las que han mantenido el don y la reciprocidad (mborerekua) aunque muchas tienen la impresión de que este valor se está perdiendo. Al analizar este valor tanto con las mujeres se considera que como una raíz fundamental de la cultura guaraní que se ha ido perdiendo en sus rasgos más importantes por una serie de factores sobre todo externos. Sin embargo, se mantiene en los pequeños gestos diarios y está tomado en cuenta en los proyectos productivos que se implementan tanto de hombres como de mujeres.

Este último es reservado mayormente a los hombres. Allí van a cazar, a melear y a orar. El espacio que más ocupa la mujer es la casa y sobre todo el patio. El patio es el lugar donde recibe a sus parientes o amigos, es donde se prepara la chicha, es el lugar del poro y del intercambio.

Ella va también con frecuencia al chaco pero va poco al monte aunque es ella que conoce mejor las hierbas medicinales y también participa de la recolección de frutas silvestres. Aunque como ya se ha dicho, el monte es un lugar que infunde temor a las mujeres.

Existen muchas historias sobre lo que le pude pasar a una joven si se aventura por el monte; sin embargo, las mujeres no pueden concebir la vida sin tierra ni territorio. Por eso desean estar en la resolución de los problemas de tierra.

 

Percepción sobre el Rol de Género

La Mujer en la Familia, Comunidad y en la Nación Guaraní

En esta parte describimos las características del ser mujer guaraní desde las propias miradas de las mujeres y hombres guaraníes, los cuales son elementos importantes para intentar definir el significado e importancia que tiene en la sociedad guaraní el término mujer.

- Arakua Iya opaara rupi (Dueña del conocimiento, sabiduría en todo el tiempo)

- Teko Kavi Iya (Depositaria de la buena vida y digna espiritual y físicamente)

- Ñemboetea (De respeto)

- Es de Jembiapo (Valiente)

- Tenondegua Ñemoñape ( la cabeza de la familia) Ñandeokoka (Nuestra fortaleza)

- Ñaneiru (Nuestra compañera)

- Mboroaiu Iya (Depositaria del amor)

- Ipiaguasu jare Ipirata (Depositaria de la paciencia y fortaleza)

- Ñeraroregua (Es de lucha)

- Iporoparekovae (Depositaria de la generosidad)

Como se podrá ver en la sociedad guaraní la mujer adquiere un alto valor por diferentes cualidades y rol que cumple en la sociedad, es considerada como la depositaria de la mantención de la cultura, de la unidad familiar y de la transmisión de los conocimientos a la nueva generación.

Se reconoce y se asume que la mujer es la depositaria de los valores del Pueblo Guaraní. Y en la historia guaraní han existido grandes líderes mujeres que han sido respetadas.se asume también la importancia de considerar el tema de la mujer en el proceso actual de la reconstitución de la nación guaraní.

Las mujeres reconocen también que hay avances en la participación, siendo esto una muestra del interés y el reclamo que hacen las mujeres para participar en diferentes instancias de la toma de decisiones.

Género y Organización en el Pueblo Guaraní

En la región guaraní, al igual que en el resto del país, en un principio se organizaron grupos de mujeres madres de familia, denominados Clubes de Madres bajo la tutela de CARITAS o las parroquias locales a cargo de religiosas. La organización estaba subordinada a la distribución de víveres y la capacitación de manualidades y corte confección.

Algunos grupos se disolvieron cuando dejaron de recibir víveres y otros se mantuvieron, lo que significa que las mujeres tenían y tienen interés y requieren espacio propio para intercambiar, aprender y fortalecer su cotidianidad y su experiencia.

En cuanto a la participación, cabe señalar que al principio las mujeres no participaban directamente de la asamblea comunal, sin bien asistían pero casi nunca hablaban o se manifestaban en las asambleas.

A nivel zonal y nacional, la participación fue y sigue siendo reducida, son muy pocas las que asisten a las asambleas nacionales, por varios motivos que ya se mencionaron anteriormente los cuales tienen que ver por problema económico y además ausentarse por varios días de su casa significa un problema.

Los factores que intervienen para cambiar esta situación, son por una parte, el interés por género en el ámbito nacional e internacional; que dio lugar al surgimiento de instituciones cuyo objetivo fundamental fue la promoción de la mujer y participación, por otra el crecimiento de la APG en todo el territorio guaraní que empezó a ser conocida y escuchada en el ámbito nacional e internacional.

“(…) muchas mujeres han visto la necesidad de perder la vergüenza, de hablar y de plantear sus necesidades y propuestas; en forma inmediata, se han ido abriendo espacio en el ámbito comunal y se ha notado un incremento de las mujeres que llegaron a desempeñas funciones en el ámbito público ocupando cargo en el PISET comunal, aunque limitada a las áreas de salud y educación”. (APG, 1999:15).

La participación de las mujeres en la vida de la organización, sea a escala comunal, zonal o nacional se observa que le toma bastante tiempo aunque no ocupe cargos de importancia debido a que tiene que realizar variedad de actividades; sin embargo por el interés que tuvieron y tienen las mujeres de participación en la toma de decisiones, de dar continuidad a la cultura como pilares fundamental de la misma, aprovechan los espacios de capacitación el cual les permiten seguir avanzando en su participación en el ámbito organizativo del pueblo guaraní.

Género y Producción en el Pueblo Guaraní

Según diagnóstico del Pueblo Guaraní (1999) en cuanto se refiere al rol productivo le toma bastante tiempo a la mujer ya que realiza variedad de actividades a lo largo del día en su casa y a continuación se mencionará algunas de las actividades importantes: hace fuego, busca agua, prepara la comida, busca leña, asea la casa, cuida a los niños, ayuda a sus hijos que haga la tarea, muele maíz, lava y arregla la ropa, va al chaco a traer maíz, y cuando se enferma algún miembro de la familia es la mujer que se encarga del cuidado. Y no siempre estas actividades cumplen con facilidad o realizan de manera accesible sino que son muchas dificultades a las que se enfrentan, en algunos casos donde la sequía es permanente tiene que caminar varias horas para traer agua.

Lo que se recalca es que como en todas las culturas el trabajo doméstico no es valorado ni reconocido a pesar de su importancia, y que son muy pocos los hombres que colaboran en este aspecto, sólo hacen en caso de emergencia, por ejemplo cuando se enferma la esposa o cuando da a luz. Sin embargo, se asume también que existen hombres principalmente parejas jóvenes, que tienen una relación diferente con su esposa porque colabora a su esposa en los quehaceres de la casa y en el cuidado de los niños.

En cuanto se refiere al trabajo agrícola, si bien se dice que el trabajo en el chaco o chacra es asunto de hombres, sin embargo en época de mayor trabajo la mujer también pasa bastante tiempo en el chaco ayudando al esposo, porque en muchos casos las mujeres llevan comida al chaco, entonces se quedan a ayudar al marido: siembra, carpe, quema, traslada el maíz al troje, desgrana maíz, cosecha, etc. Cabe señalar que en algunas comunidades donde existían grupos de mujeres se dedicaban también como grupo a la actividad agrícola sembraban maní, maíz, cumanda y hortalizas. En este caso los hombres realizaban los trabajos más pesados. Con relación a la ganadería, en las comunidades y familias donde se cuenta con el ganado mayor está a cargo de los hombres y las mujeres se hacen cargo del ganado menor. Sin embargo, la mujer también da el forraje a las vacas, las ordeña y elabora el queso. En algunas comunidades de Villamontes e Itika Guasu, donde se realiza la pesca, esta actividad es exclusivamente de los hombres, sin embargo la mujer colabora recogiendo y ordenando los pescados y en algunos casos sacando las escamas. En lo que respecta a la actividad de las Artesanías, los hombres se dedican mayormente al trabajo de la madera ya sea para el uso de la casa o para vender. Mientras que las mujeres producen artesanías y confecciones. Hacen productos variados de acuerdo a las comunidades: tejidos en telar, cerámica, tejido en palma, etc. Esta producción se hace en pequeña escala. De hecho, las mujeres no le dedican la mayor parte de su tiempo a esta actividad sino que lo ven como una actividad más distracción, porque realizan de las actividades del hogar y de las actividades en el chaco, lo importante de esta actividad es el espacio de intercambio que les ofrece esta actividad, lo económico no adquiere tanta importancia. Hay recursos naturales a los que hombres y mujeres tienen acceso sin ningún problema, son: agua del río, del atajado, de la noria o de la pila, leña, frutas silvestres, plantas medicinales, arcilla. Los hombres además tienen acceso a los animales silvestres (caza), a la miel, a la madera, a la pesca, a la paja. EL ROL ACTUAL DE LA MUJER Y EL HOMBRE GUARANÍ Una mirada actual al rol de la mujer guaraní evidencia que la misma desarrolla su vida en base a la integridad familiar, y a la educación de futuras generaciones. Los afectos y los conocimientos de la cultura, y la lengua son transmitidas fundamentalmente por las madres, abuelas y tías. Este rol de la educadora de la mujer, la sitúa en el papel principal en la reproducción social del pueblo guaraní. Los padres y los abuelos aun continúan con responsabilidades educativas en la familia; por ejemplo, siguen formando a los niños mediante los cuentos y leyendas, induciéndoles a los niños/as, principios y valores morales de la cultura, en las noches. Sin embargo el padre por su actividad diaria en el chaco, o por trabajos extra comunidad, se aleja casi toda la jornada del hogar. Estando durante el día más la madre cerca de sus hijos. Las madres entonces hacen a la vez de madre y padre, situación que sobrecarga sus actividades, y sus responsabilidades. El liderazgo político es tradicionalmente delegado a los hombres, esto se debe a que el hombre conoce mejor al mundo no guaraní, maneja mejor el castellano, y la creciente articulación de las comunidades, y todavía cuenta con más formación que la mujer, todo ello hace que la representación del política esté aun en poder de los hombres. Estos aspectos sociales, económicos, políticos, son ejes que dinamizan la organización social y reestructuran hoy en día los roles de género. Actualmente se perciben nuevos cambios en la en la división sexual del trabajo, por un lado el hombre se inclina más a la representación de los intereses de la familia, entre el mundo guaraní y el mundo no guaraní; mientras que la mujer recobra mayor protagonismo en función a la reproducción social y económica en la vida cotidiana de la unidad familiar, y en algunos casos en las esferas políticas de la organización, ocupando cargos como: Presidenta de Club de Madre, Presidenta de Junta Escolar, secretaria, tesorera, segunda capitana, capitana comunal, y zonal. Es importante resaltar que en algunas comunidades y capitanías las mujeres son autoridades comunales, y en otros casos tanto la Capitana Grande, o Segunda Capitana son mujeres. Esto se da, por una parte, a causa de que muchos hombres deben salir de sus comunidades para trabajar, para garantizar el sostenimiento de la familia; por otra parte en muchos casos son las mujeres las mas interesadas en mejorar las condiciones de vida de su familia y de sus comunidades y por estar muchas de ellas vinculadas al mundo externo de las comunidades, a través del comercio, son también importantes conocedoras de las oportunidades que les rodean y reconocen con facilidad las potencialidades de sus comunidades. Otro cambio que se está dando paulatinamente, es la inserción de las jóvenes a las escuelas, hecho que modifica el esquema cultural que hasta hace poco se tenía, que la mujer era solo del hogar. Hasta hace unos años atrás las jóvenes no podían ingresar a estudiar en el nivel secundario, pues los padres sentían celos por sus hijas, existiendo con ello un el prejuicio del temor que en vez de estudiar, las jóvenes irían al colegio a “buscarse hombres y embarazarse” (este comportamiento es de índole cultural ya que siempre las madres y abuelas cuidaban a las jóvenes de los hombres en la comunidad). Hoy mujeres jóvenes tienen más oportunidad de estudiar y capacitarse, que sus mayores con cierta autonomía, hecho que hace 20 años atrás era impensable en las comunidades guaraníes; este cambio en los roles de género, es promovido también por las constantes políticas estructurales llevadas a cabo en el país, que condicionan a los padres a cambiar de actitud, y considerar el estudio de sus hijas como una alternativa de oportunidades para mejorar la situación de vida en la que se encuentran. Sin embargo esta escuela incursionada en el territorio guaraní en la década del 50, con una presencia acentuada en los últimos años en las comunidades, traspone le educación de los hijos del ceno de la familia, a un ambiente externo, encerrado en cuatro paredes, alejado del control de la familia; donde los abuelos/as y padres/madres, principales educadores, y socializadores culturales, pierden autoridad e influencia en los jóvenes. EL Vivir Bien o la Tierra sin Mal desde la Perspectiva de Género En palabras de Delina Cumandiri, Responsable Nacional de Género del Pueblo Guaraní, vivir bien es: “Cuando hay entendimiento en el hogar de ambos, marido y mujer, cuando se valoran las ideas de ambos, cuando existe el respeto mutuo. Cuando hay suficiente tierra para la producción, cuando se tiene una buena producción, cuando el producto se comercializa y da réditos; cuando se está bien de salud, se cuenta con una buena educación, y una buena vivienda, eso es el IVi Maraei (tierra sin mal). No es decir que se es rico porque se tiene dinero; sino porque sin dinero uno también puede ser feliz. Por ejemplo, cuando se acaba la producción recién se siente la necesidad; pero cando la cosecha es buena alcanza para todo el año. Cuando llega el tiempo de la siembra uno nuevamente se siente feliz porque se tiene la esperanza que uno volverá a tener” (Delina Cumandiri, Noviembre 2008). En otras palabras el Vivir Bien ó la Tierra Sin Mal, está basado en el principio ideológico-organizativo, territorial, económico y cultural de mediano y largo alcance, para esto es necesario visualizar algunos aspectos considerados fundamentales, para la construcción del desarrollo; estos aspectos son: soberanía, identidad cultural, libertad (iyambae, ser libre) autodeterminación, autogestión y autogobierno; vivir dignamente con igualdad de condiciones, en reciprocidad, en solidaridad y sin discriminación; fortalecerse y consolidarse como organización; con una educación acorde a la realidad del Pueblo Guaraní, y con un enfoque productivo, que contribuyan a valorar el Ñande Reko (modo o forma de ser). Todo ello basado en el principio filosófico guaraní de la búsqueda del Ivi Marae (“la tierra sin mal”). Este imaginario colectivo no se alcanza en otra vida, sino que se logra en esta vida; no es un ideal de otro mundo, como “el paraíso” de los cristianos, sino un ideal terrenal; y se arriba a la tierra sin mal cuando se tienen satisfechas algunas necesidades, por ejemplo: alimentación, educación, salud, vivienda, etc. Para ello no es necesario satisfacer todas las demandas a la vez, pues la satisfacción puede llegar en cada área de manera independiente.